Maestría en Línea: Negocios de Alto Rendimiento desde el pensamiento complejo

La Complejidad en los Negocios y la Naturaleza de la Maestría en Negocios de Alto Rendimiento

Cuando el rendimiento o capacidad para generar valor ​en las organizaciones de negocios disminuye​, los líderes, ejecutivos y emprendedores se preocupan de nueva cuenta y buscan la nueva modalidad o herramienta para intentar reflotar su organización. Otros hacen reestructuraciones y contratan a nuevos ejecutivos sin darse cuenta que solo están haciendo girar la misma rueda.

La respuesta ya no obedece a misma lógica de los últimos decenios, la naturaleza de los negocios se ha transformado porque su grado de complejidad ha llegado a un punto donde ya no se pueden aplicar exitosamente casi ninguna de las herramientas ni prácticas popularizadas en el pasado y percibidas como la piedra filosofal con el reciclaje de las escuelas de negocio consideradas como referente; y entonces el desafío es aprovechar las mismas transformaciones que están surgiendo en todos los órdenes de la sociedad a partir del reconocimiento de la incertidumbre y la velocidad de las emergencias que no se pueden predecir.

El reconocimiento de la Complejidad para imprimir un rendimiento renovado en los negocios

Si la plataforma de pensamiento es el reconocimiento de la complejidad de la realidad, entonces hay que aprender a lidiar con ella e identificar sus principios para extraer sus virtudes en beneficio de las organizaciones de negocios. La fenomenología de la complejidad no es un acontecimiento nuevo, entró al mundo del conocimiento desde el inicio del siglo pasado, se instaló en la física y poco a poco ha ido permeando como noción cognitiva en todas las disciplinas y lecturas humanas. Los negocios no pueden ni son la excepción. Pero siendo un terreno tan demandante y teniendo un pasado inmediato tan rico en experiencias asociado a numerosas metodologías que parecían funcionar, es comprensible la resistencia a cambiar de paradigma, un paradigma donde todo se tiene que cuestionar, y comprender, al mismo tiempo, que en el desprendimiento de la supuesta seguridad radica una riqueza incalculable de posibilidades en el campo de la innovación, de la creatividad, de la diferenciación que produce un rendimiento superior porque se aleja de los comunes denominadores que seguirán siendo la norma dominante en esta fase de transición.

¿Qué aspectos ya identificados de la nueva realidad se deberían de integrar al mundo de los negocios dentro de su complejidad?

Veamos solo un par de ejemplos:

1. Dinámica no Lineal.
En primer lugar, la dinámica no lineal. Veamos: La dinámica lineal se da cuando los efectos son proporcionales a las causas. En contraste, un sistema no lineal – donde una pequeña diferencia en las condiciones iniciales puede tener como desenlace dramáticas diferencias en el resultado, es común en el mundo actual de los negocios. El lanzamiento de una nueva idea, un nuevo producto o servicio, una nueva división, una nueva línea de producción, un nuevo ejecutivo o directivo son puntos de inflexión que pueden transformar un negocio en direcciones insospechadas.

2. Sistemas Cerrados y Sistemas Abiertos.
Un sistema abierto es aquel cuyas fronteras permiten la interacción con su entorno. En cambio, un sistema cerrado no intercambia energía, información ni recursos. Muchos negocios parecen parcialmente abiertos. No intercambian suficiente información. No hay apertura para entender las fuerzas poderosas que siempre están en gestación.

El mundo y nuestra realidad se ha modificado de manera radical cada cantidad de siglos. Antes de Copérnico se creía que el universo y la naturaleza giraba en torno al ser humano y el planeta tierra. Después de Issac Newton nuestro modelo del universo cambió y se concebía el universo como una gran máquina, generada mediante causa y efecto y percibida como una serie engarzada de engranes. Pero a partir del siglo pasado y el establecimiento creciente de las teorías de la complejidad el modelo se podría interpretar como una red viviente e interconectada con partes auto organizadas que conforman una constante co-evolución, y un todo en creciente complejización.

Y no es que el macro mundo de la causa y efecto haya desaparecido, pero ya no representa la historia completa de los fenómenos. Ahora es importante pensar diferente para comprender las razones que evitan que los modelos y herramientas tradicionales funcionen con la misma eficacia, e interpretar las posibilidades de innovación aplicando una perspectiva distinta donde el entorno es cambiante, pero con islas de certidumbre.

La nueva generación de emprendedores en la complejidad

Las nuevas generaciones de personas haciendo negocios no son físicos ni biólogos, pero también se interesan de manera progresiva en las diferencias entre la interpretación mecanicista del universo (todavía muy poderosa) y la nueva visión compleja y relacionadora de la realidad (aún más poderosa). Nacimos con una perspectiva determinista, pero es inevitable ignorar toda la parafernalia de nuevos descubrimientos acerca de temas como el caos, los patrones no lineales, los sistemas auto organizados, el fenómeno de recursividad, el pensamiento sistémico, y muchos más que han emergido y que han dado un giro de 180 grados a toda la comprensión de la realidad. Es preciso integrar lo antiguo y reacomodar lo nuevo en un nuevo metamodelo y paradigma si deseamos subirnos a las corrientes del pensamiento de vanguardia.

El cambio induce cambios. Hay una enorme emergencia de nuevos mercados y competidores. Las avalanchas de información han dado lugar a un ambiente de negocios que caracterizado como “fuera del equilibrio” – una condición que permite la auto organización. Los sistemas abiertos se auto organizan. Los procesos difícilmente pueden ser controlados. Y una mente newtoniana basada en el management científico que introdujo F. W. Taylor, seguirá tratando de combatir las presiones del mercado, reemplazando mercados estériles, y replicando estrategias que tuvieron sentido en un contexto que ya no existe.

El reconocimiento de la complejidad en los negocios y su tendencia exponencial ya no se puede evadir. Es tiempo de abrir brecha y explorar cómo se puede aprovechar el fenómeno como en el jiu-jitsu, y subirse en la ola de las posibilidades. Los pioneros, emprendedores estudiosos de la complejidad ya están en el concierto de los negocios, y si quiere saber dónde están no los busque en los medios tradicionales, están en las trincheras del nuevo pensamiento, que, además, tiene una conexión estrecha con el desempeño.